Por la ventana abierta se cuela un aire frió, logrando hacer bailar el suave y delicado visillo transparente que cubre la ventana.
El sonido de los automóviles y la locomoción es cada vez mas estridente y el amanecer se hace inminente.
Será mejor que duerma un poco...si bien adoro los amaneceres, nunca despierto lo suficientemente temprano como para presenciar de ellos, en vista de eso, la única opción es desvelarme...
No hay comentarios:
Publicar un comentario